INICIATIVA SIPAM CHILOÉ

El Archipiélago de Chiloé es conocido y reconocido por la belleza impresionante de las 40 islas que lo componen, y por su cultura, como las mingas, iglesias patrimoniales, palafitos, curanto, seres mitológicos, leyendas, y mucho más.

Al momento de la llegada de los primeros colonos europeos al archipiélago, las comunidades que la habitaban ya poseían una larga tradición en agricultura y ganadería. Por su relativo aislamiento dada su condición de isla, siglos de actividad agrícola autóctona, sumado a la temprana incorporación de variedades y razas provenientes de otros territorios, hicieron de Chiloé un reservorio fundamental de agro-biodiversidad única en el mundo.

 

 

En el ámbito de la agricultura, una de las características sobresalientes de estos sistemas agrícolas Chilotes es la alta biodiversidad presente. Además de la papa y de la frutilla, cultivos nativos de Chile; se manejan cultivos y especies animales que fueron introducidas tanto desde el continente como por los colonos, que tienen una larga adaptación a las condiciones locales y que los agricultores han domesticado y conservado a través de generaciones, lo que permite contar con variedades y razas con alta rusticidad. Ejemplo de ello son el caballo chilote, el cordero chilote, la frutilla, la oca (tubérculo), la quinua, las manzanas, la frutilla, el ajo, grosellas y frambuesas, y una enorme variedad de papas nativas entre otros cultivos.

La biodiversidad de estos agroecosistemas y sus características los convierten en un importante reservorio genético que ha sido manejado por los agricultores locales con prácticas tradicionales, agroecológicas u orgánicas.

Estas razas poseen también una importante valor cultural, ya que en torno a ellas se desenvuelven tradiciones comunitarias y una gama amplia de conocimientos acerca de la agricultura, el entorno natural y la historia del Archipiélago.

También poseen un valor práctico que debe ser reconocido mundialmente para hacer frente a los desafíos de la seguridad alimentaria, ya que se trata por lo general de variedades y razas adaptadas a condiciones climáticas adversas; donde las variedades animales o vegetales no se encuentran comúnmente en los circuitos comerciales formales.

En el caso de los vegetales, son cultivos infrautilizados, que se cultivan en pequeñas huertas familiares o a muy baja escala, generalmente para autoconsumo, y que cuando se producen excedentes son comercializados en ferias locales.

Esta rica biodiversidad agrícola, sumada al manejo de los agroecosistemas basado en la observación y conocimiento, permitió que el Archipiélago de Chiloé, después de un extenso proceso de postulación y análisis, recibiera el reconocimiento oficial de sitio SIPAM por parte de FAO el año 2011; destacándose así el aporte de los sistemas campesinos de la comunidad Chilota con la seguridad alimentaria de todo el mundo.

El año 2012, se entregó este reconocimiento a los representantes de las diez comunas del Archipiélago de Chiloé y a los agricultores custodios de este patrimonio agro- ultural. Así, Chiloé se constituyó en uno de los “6 sitios pilotos SIPAM” a nivel Mundial, y el único sitio SIPAM en Chile hasta la fecha.

 

El Archipiélago de Chiloé pertenece a la Región de Los lagos, comprende 9.181 Km2 (INE, 2006) que se emplazan entre los 42º y 43º de Latitud Sur y 75º y 73 de Longitud Sur. Está conformada por la Isla Grande de Chiloé con una longitud de 180 km de norte a sur, y 40 islas menores que forman un archipiélago inserto en el mar interior, donde se asienta la mayor parte de la población. Administrativamente Chiloé es una provincia, y está dividida en 10 comunas siendo Castro la capital provincial, siendo: Castro, Ancud, Quellón, Chonchi, Quinchao, Quemchi, Dalcahue, Queilen, Puqueldón, y Curaco de Vélez

Chiloé se extiende entre el canal de Chacao por el Norte, el Golfo de Corcovado por el Sur, los Golfo de Ancud y Corcovado por el Este y el Océano Pacífico por el Oeste. Los límites naturales de Chiloé restringen su accesibilidad, siendo la conexión más directa a la capital regional Puerto Montt, por la zona Norte, a través de un servicio regular de transbordadores que cruzan el Canal de Chacao transportando pasajeros, camiones y automóviles.